lunes, 18 de junio de 2007

Catando diseñadores emergentes: Gabi Valladares- Papusa

Papusa surgió hace dos años cuando Gabi Valladares se negó a usar franelas con logos grandes y marcas estampadas. “Pensé que debían pagarme por hacerles publicidad”, comenta.

“Aquí no es fácil conseguir ropa con la que no te sientas uniformada, así que pensé: qué estampado me gustaría en una franela; y pinté ‘pídeselo al universo’ con unos arabescos. Me la llevé a la oficina y a todos les encantó”. Así comenzó a crear piezas para vender que fueran “únicas, divertidas y positivas”.

La idea es “llevar buena vibra de una manera fresca”, dice ella, “me encantaría que el humor y la sensación de la gente mejorara y se volviera más positiva al usar algo mío”.
Con un “no al tacón” como grito de guerra, asegura que la ropa urbana debe ser cómoda y diferente. Y para lograrlo crea texturas utilizando materiales poco convencionales en faldas, franelas, bolsos, anillos y broches.

Todas son piezas únicas o creadas en series de edición limitada. Vende especialmente en los mercados Guayoyo y La Comarca, pero también acepta pedidos por el teléfono 04129589345.

-¿Cuál es el concepto de tus diseños?
-El concepto varía. Partiendo de la base de crear piezas únicas y divertidas, es casi sentarme frente a cada franela, cada falda o cada bolso como si fuera un lienzo en blanco. Cuando estudiaba arquitectura algún profesor (que de desagradecida no recuerdo cuál fue) nos dijo: "cada terreno tiene su edificio". Bueno, yo pienso un poco en eso frente a lo que hago ahora: ¿qué será lo que va aquí? ¡Y casi siempre algo sale!

-Pero ¿cómo se te ocurren los diseños?
-Deben venir de todo lo que uno ve durante el día, de los materiales que he conseguido, de lo que he oído. Un día, buscando cositas, estaba en una mercería y la chica que me atendía me preguntó que para qué era todo eso. Traté de explicarle y me contó que ella quería hacer unos cursos de esto y aquello y terminó diciendo: "lo aprendío no es perdío". Por supuesto, ¡la cité en una de mis franelas!

-¿Qué líneas tienes actualmente?
-Actualmente tengo franelas, faldas y bolsos en tres diferentes modelos, todos piezas únicas. También tengo anillos con fieltro, de teclas, dominó, cubitos de letras y scrabble. Tengo broches de flores, de corazón remendado, hojas, ojos. Estoy por sacar unas franelas en edición limitada, pero en serie. Y tengo unos bolsitos pequeños que los hice pensando en poder llevar las toallas sanitarias en la cartera de una manera "coqueta", pero muchas lo usan como monederito.

-¿Quiénes deseas usen tus diseños?
-Quien se quiera vestir con algo un tanto diferente, con algo que no va a tener nadie más, sin que parezca un disfraz.

-¿Tienes alguna una anécdota de alguien que haya usado tus diseños?
-En el último Festival de Teatro unos amigos me dijeron que vieron a una chica dentro del público que llevaba una franela que tenía que ser mía. Me la describieron y tal cual. Fue muy rico saber que es reconocible mi trabajo y no porque diga la marca en grande.

-¿Crees que el venezolano tiene alguna ventaja para diseñar moda?
-Creo que aquí, como buenos "resolvedores" y "toderos" en el buen sentido, tenemos buenas maneras de crear en muchos ámbitos. También gozamos, gracias a la situación geográfica y la globalización, de las influencias de casi cualquier parte del mundo. Y eso te hace tener una mezcla de ideas, conceptos, texturas que, imagino, ayudan a crear. Eso, sumado a la eterna crisis y aquel lema que dice que en las crisis uno se vuelve mas creativo, pues... ¿qué te puedo decir?

-En una frase, ¿cómo definirías a Papusa?
Papusa: único, divertido y positivo. Pero yéndome al origen, ‘papusa’ es un vocablo argentino, tanguero, de la época de Gardel. Lo tomé de una postal que conseguí en Buenos Aires, con una ilustración muy linda. Decía: "puedes decirlo de muchas maneras, pero es esa chica guapa que cuando te la cruzas en la calle te hace latir el corazón mas fuerte, esa chica hermosa, es una PAPUSA". Y, bueno, ¡me encantó!

Diseños emergentes para la urbe

Creían no habían nacido para el diseño de modas y muchos todavía no viven de ello. Pero al no encontrar algo que se les adaptara estética y funcionalmente a sus gustos y forma de vida citadina y tropical, decidieron crearlo.

Son jóvenes diseñadores emergentes que, fuera de los canales tradicionales de la industria de la moda, están satisfaciendo a un público sediento de creatividad, comodidad y mucho humor.
Internet y plazas alternativas como los mercados de diseño son los lugares para apreciar y adquirir las curiosas creaciones de estos artistas cotidianos.

El próximo 31 de junio, en la segunda edición del bazar El Tarantín (Av. Río de Janeiro de Las Mercedes) y el domingo 1 de julio, en la séptima entrega del Guayoyo, mercado de diseño (Sala Experimental del Museo de Bellas Artes), nuevos creadores como Gabi Valladares, Ana Laya o Verónica Casellas, mostrarán sus últimas invenciones.

A continuación presentamos una pequeña cata de diseñadores emergentes.