
Los directos de Cuchillo siempre sorprenden. Es difícil creer que lo envolvente de su sonido proviene de sólo dos músicos que experimentan con capas de guitarra, voz y batería.
Con ellos culmino esta serie de Música contundente para llevar, con recomendaciones de sonidos actuales en España, la cual inicié con el post Vetusta Morla: Fuerza rockera, sentido lírico.
Oriundos de San Sebastián y Vigo, Israel Marco (Guitarra y voz) y Daniel Domínguez (batería) se vinieron a conocer en el emblemático Café Zurich de Barcelona para dar origen a Cuchillo.
Comenzaron conquistando la escena catalana por sus minimalistas toques en directo, pero después de cuatro años de rodaje sacaron un primer disco de inspiración retro y título homónimo, que terminó de convencer a medios y crítica local.
El álbum logró los títulos de 1er. Mejor Debut y 2do Mejor Disco Nacional de 2008, según Muzikalia; Mejor Disco Nacional para Go Mag; 4to Mejor Disco en el ranking de Scanner FM, y el 8vo. mejor según la revista Rockdelux.Pero todos, a la hora de definirlo, no han tenido más remedio que acudir a una retahíla de referencias que van de la psicodelia británica y de la Costa Oeste de Estados Unidos, al krautrock alemán, el post-rock y el folk.
Lo cierto es que, enlazando loops de guitarra, armonías de voz, baterías con distintas texturas y mucha percusión, el dúo logra un sonido bastante alejado de lo que normalmente se escucha –y machaca- en las emisoras locales.
Pocos dirían se trata de un grupo español, más tomando en cuenta que la mayoría de sus letras son en inglés, al menos en esta primera entrega de obvio anclaje en la psicodelia y la música de los 60 y 70, los sonidos que obsesionan a Israel, el compositor del grupo.
Aunque el disco tiene sus altos y bajos, me llama la atención la atmósfera hipnótica, el uso orgánico de la electrónica con pinceladas de folk, y especialmente el mimo a la canción, a través de una melodía que se construye en diálogo entre voz y guitarra, más un rico entramado armónico.
Técnicamente me lucen solventes y como propuesta bastante interesantes. Sin embargo, creo que les toca trabajar más en lograr una personalidad y un aporte todavía más distintivos.
Habrá que ver cómo evolucionan en su próxima entrega, donde, según me comentó Israel, incluirán temas en francés y seguirán al filo de las clasificaciones.
Bonus track: Espaldamaceta
No conozco demasiado a Espaldamaceta, a pesar de que es de aquí cerca: Tarragona. No tengo –todavía- su primer disco Madera y poca luz (2008), pero me topé con él en una recopilación de la revista RockDeLux titulada “Canciones Nacionales”, colección Momentos 2008, y el tema “Y no voy a darte más” me dejó impactada.
No esperaba que los arpegios y el fraseo dulce de cantautor –a veces casi de canción de cuna– diera paso a una frase como “me voy a casa cabrea’o, me caes mal de verdad, pero sé que volveré”.
Y ni hablar de lo que me encontré en un vuelo rasante por YouTube: “Ahora que la mierda ya me llega hasta los ojos”. Del título en adelante: brutal. Por momentos el hombre me pareció tanguero o milonguero. Miren, pues, como en la miseria nos damos todos la mano.
(Ésta es la segunda entrega de la serie Música contundente para llevar, con recomendaciones de sonidos actuales en España. Como primera recomendación hablé de Vetusta Morla: fuerza rockera, sentido lírico)

